26 de septiembre de 2013

UN DÍA COMO HOY / A DAY LIKE TODAY









1. Simona amanece con frío
2. Currently reading
3. Almorzas sola pero acompañada. Adentro pero afuera. (milanesa de soja rellena de calabaza a la napolitana con ensalada de espinaca, champignones y parmesano).
4. Estrenas un nuevo lente
5. Te cambias a una nueva yerba (orgánica con poleo, menta y peperina).
6. Este lugar se convierte en tu escritorio por unos días.
7. Haces pastel de papas por primera vez.
8. Mi sobrina ya tiene 3 años.

23 de septiembre de 2013

LA VICHA










Escuché a esta banda por primera vez, hace unos 6 o 7 años, acompañando a una amiga a uno de sus recitales.
Este año me volví a encontrar con su música en la web y enseguida la cargué en mi iPod.
El recuerdo que tenía era de divertirme, y siempre terminar bailando cada vez que los iba a ver.
Estos chicos no solo son talentosos, transmiten buena vibra a través de su música. Se nota que realmente la pasan bien entre ellos y con el público. Contagian alegría y es imposible no reírse con sus canciones.
Cuando terminó el show de LOS COLOCCI (a quienes presenté en mi post anterior), vino un breve descanso para el público y algunos de los músicos que comparten ambas bandas.
Una vez que hubo tiempo para hacer un refill o probar nuevos tragos, tomar un poco de aire en el patio del Fakin Bar, saludar y hacer amigos, idas al toilette y cambio de vestuario para algunos; llegó el turno de La Vicha.
Les puedo decir que además de volver a divertirme y bailar, esta vez también terminé cantando, gracias a que ya me sabía las letras.
Para la próxima prometo fotos del público durante el show y así entenderán de lo que hablo.
De cualquier forma, lo mejor es vivirlo en carne propia. Si van a ver a La Vicha, les aseguro que serán parte de una fiesta, de la cual se irán siempre con una sonrisa.
Para seguirlos entren aquí.

22 de septiembre de 2013

LOS COLOCCI










Después de comer en Morelia, como si fuera una adolescente, mis padres me dejaron en la puerta de Fakin Bar.
La banda ya estaba tocando.
Pagué mi entrada, pagué mi trago, me adelanté entre el público y conocí a Los Colocci. Me gustaron enseguida.
La situación era complicada. El escenario era muy pequeño, estaba muy arriba en un entrepiso, la baranda de la escalera estorbaba y las luces cambiaban de colores constantemente.
No soy fotógrafa profesional, asique obvié todos estos detalles. Saqué mi cámara, hice lo que pude y disfruté del show. En definitiva era a lo que había ido.
No pude escuchar el recital completo pero fue suficiente para volver por más.
Quieren ver, bailar y escuchar buen rock? Vayan a ver a Los Colocci. Seguramente yo estaré ahí.
Para conocerlos y enterarse sobre las próximas presentaciones, pueden hacerlo ingresando aquí y aquí.
Creyeron que eso era todo? No señores. La noche del Fakin Bar tenía mucho más para ofrecer. Por más rock, sigan mi siguiente post.
Continuará… 

21 de septiembre de 2013

MORELIA





Este año decidí retomar inglés. Curso todos los sábados por la mañana por lo cual los viernes siempre tengo que hacer programas tranquilos e irme a dormir temprano.
La realidad es que no salgo mucho, pero no sé por qué, siempre me gustó más la noche de los viernes que la de los sábados.
Aprovechando que este fin de semana no tenía clases por el día del estudiante, salí a hacer una de las cosas que más me gusta: ir a un recital.
Pero antes siempre hay que comer, y antes del día del estudiante, viene el día del jubilado. La excusa perfecta para comer afuera, brindar y festejar con ellos en su día.
En una época, con mis amigas teníamos la costumbre de juntarnos a comer pastas o pizzas en el Morelia de Las Cañitas. Siempre me gustaron ambas especialidades de este restaurant.
Como el recital era en Palermo propuse ir a la sucursal que tiene el lugar allí.
Hace mucho que no comía pizza y las que había entre las sugerencias de la carta nos convencieron inmediatamente.
Papá pidió cerveza, mamá y yo tragos. Ella prefirió ir con el caipiroska clásico y yo opté por probar su versión mandorinoska. Ambos estaban preparados con Absolut y bien cargados como a mí me gusta.
Primero nos trajeron unos pancitos, recién salidos del horno, para acompañar con manteca, que a pesar de que íbamos a seguir con más harina, no nos pudimos resistir a probar.
La pizza que elegimos era bien finita y crocante. Venía con rúcula, queso brie, aceitunas negras y tomates cherrys quemados.
Para el postre compartimos una marquise de chocolate con salsa de maracuyá y naranja. La cual recomiendo porque fue el cierre ideal de una comida simple pero deliciosa. Todavía recuerdo la suavidad de su textura y el sabor intenso y dulce del chocolate, que maridaba perfecto con la acidez de la salsa.
Llegamos tarde al restaurant y como tanto los tragos como la comida valían la pena ser disfrutados, no quise apurarme y me perdí el principio de la primera parte del recital.
Continuará…

15 de septiembre de 2013

UN DÍA COMO HOY / A DAY LIKE TODAY








1 Extrañas desayunar con frutillas
2 Extrañas el sol
3 A veces cerras una puerta y es inevitable extrañar
4 Extrañas este grupo
5 y más a ellas
6 Extrañas compartir una hamburguesa
7 Durante la hora mágica extrañas más

13 de septiembre de 2013

TIGRE PARTE II

Retomando el post anterior, nuestro paseo por el barrio se volvió un sinfín de descubrimientos. Encontramos varios locales de diseño, bares y centros culturales. Muchos fusionan estos tres rubros.






Estuve en Paris hace varios años pero nunca pasé por: Le Mur“Je t´aime”. Ni siquiera había escuchado hablar de él hasta hoy.
Es justamente un muro o pared, en donde están escritos en todos los idiomas, o casi todos, la frase; “Te amo”. Muy francés, muy cursi,  muy Pepe Le Pé, muy Juli!
Pero lo que más me gustó, es la frase que hay escrita arriba de todos esos “teamos” en distintas lenguas: "Aimer c´est du desordre... alors Aimons", esto traducido al argentino sería: “Amar es un quilombo...entonces Amemos!”.
Bueno, habrá que hacer el sacrificio y volver a Paris para verlo y fotografiarlo. Mientras tanto les dejo esta imagen de un pequeño y simple mural romántico que encontré en este rincón de Tigre.







Acercándose la hora mágica fuimos a conocer el Museo de Tigre, que hacía rato lo tenía en mi lista de pendientes.
Me encantan los museos y recomiendo este especialmente. Tanto el edificio como la colección valen la visita. La entrada tiene un valor de $15 y para los ciudadanos de Tigre es gratuita. El personal es muy amable y te dejan guardar las bicis.
Por una cuestión de seguridad no se permite filmar y fotografiar dentro del museo. Si quieren saber sobre la historia, lo que se exhibe allí y más datos útiles, pueden hacerlo ingresando aquí.





Espero que les hayan gustado las imágenes.
Ahora también pueden seguir los tableros de mis fotos y de otras cosas que me gustan en Pinterest.